viernes, 28 de abril de 2017

Promovamos El Autogobierno En Las Personas De La Tercera Edad



Salmo 91:16 “Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación

Es importante fomentar el autogobierno en los ancianos y proporcionarles la oportunidad de mantener una mejor calidad de vida para ellos mismos.

Cuando usted participa en actividades con su ser querido mayor o en las actividades de otros adultos mayores, usted demuestra que usted preocupa y ayuda a mejorar su salud en general. De hecho, la investigación indica que mantener a las personas mayores físicamente, mentalmente, socialmente y emocionalmente comprometidas puede ayudarles a conservar una mejor función cognitiva, mantenerse saludable y vivir independientemente más tiempo.

A medida que los mayores en nuestras vidas crecen, la interacción diaria es prioritaria y fundamental para su salud y felicidad. Sin embargo, al cuidar de ellos, es fácil adentrarse en el hábito de hacer las cosas "por" ellos en lugar de "con" ellos.

Siendo realistas, puede ser más eficiente hacer todo por usted mismo, pero debemos tener claro y presente, que los adultos mayores son experimentados profesionales en hacer las cosas por sí mismos, pero debido a los cuerpos envejecidos o problemas de salud subyacentes, aspectos de la vida cotidiana a veces se convierten en un poco más física y mentalmente desafiantes.

Las personas de la tercera edad pueden necesitar su ayuda, pero hacer todo por ellos no es una buena solución ni cultivar una mejor calidad de vida. En su lugar, recomendamos desarrollar una habilidad para hacer uso de una técnica llamada atención interactiva.  

El cuidado interactivo es un método de cuidado de personas mayores que promueve el bienestar físico, mental, social y emocional cuando se pone en acción. Esta filosofía se centra en la persona como un todo, ayuda a las personas mayores a vivir la máxima calidad de vida posible al mantenerlos felices y comprometidos, fomentando una vida sana e independiente dentro de sus propios hogares. Pero sobre todo fomentando y reafirmando la capacidad de independencia en ellos.     

El verdadero arte de cuidar a quienes están o pasan de la tercera edad, se extiende más allá de las responsabilidades orientadas a las tareas e incluye la participación en actividades que ayudan a mantener un espíritu saludable y el cuerpo. Hable con su adulto mayor de su vida, sus ideas, sus pensamientos, anhelos, planes, etc. para ayudar a determinar cuáles son sus intereses y a continuación, forme un plan para hacer esas cosas juntos. Al planificar sus actividades, tenga en cuenta los elementos de la atención interactiva. Dentro de estos elementos, pongamos especial atención a:

·         La actividad física, la cual siempre debe ser aprobada por el médico del anciano, ayuda a reducir la gravedad de la enfermedad, aumenta la fuerza y reduce el riesgo de caídas. Caminar puede reducir la presión arterial alta, fortalecer los huesos y reducir el riesgo de enfermedades del corazón. Bailar con amigos también proporciona una salida social que estimula la mente y puede reducir los efectos de la demencia. Actividades como la jardinería y el mantenimiento de la casa inspiran una autoestima positiva y mejoran la calidad de vida. A ellas podemos agregarles otras actividades manuales que sean propias del adulto mayor.  

·         Socializar con la familia y amigos, así como asistir a fiestas u otros eventos, hace que los miembros de la tercera edad se sientan menos aislados y promueve la retención de buena memoria. Los efectos de ser socialmente activos son tan beneficiosos como la actividad física en términos de autoestima y mayor calidad de vida, lo cual es importante tener en cuenta para las personas mayores que no pueden hacer ejercicio. La participación en grupos culturales, artísticos e iglesias son muy recomendadas.  

·         La estimulación mental, como crucigramas u otros juegos cerebrales, mantiene las mentes activas y facilita la función mental y emocional saludable. Hay que considerar el equipar a nuestros ancianos con una computadora, ella posibilita una amplia gama de alternativas tales como: escribir su historia, guardar sus fotografías queridas, comunicarse más continuamente con la familia lejana y amigos, juegos de concentración, información actualizada, etc. El bienestar mental fomenta una mente aguda y una visión positiva de la vida.

·         El bienestar emocional depende de varios factores, como sentirse conectado a la familia y amigos, estar involucrado en la comunidad o tener un hobby. La estabilidad emocional ayuda a las personas mayores a sentirse felices y optimistas, lo que puede mantener a raya a la depresión.

Anime a las personas mayores a que ayuden con las tareas que pueden realizar, como plegar la ropa y escribir una lista de comestibles. Juegue un juego o trabaje en un rompecabezas, lea el periódico tomando una buena taza de café por la mañana o pasee juntos después del almuerzo. Comprar juntos proporciona otra forma de ejercicio y la oportunidad de hacer algo juntos. La plantación de flores y otras actividades de jardinería no sólo son divertidas, sino que también proporcionan un sentido de logro cuando ambos paso atrás para disfrutar de los frutos de su trabajo. La visita a campos abiertos aun su propio parque comunitario, si ese de su vecindad, ayuda a buenos momentos de contemplación y refuerza el amor a su localidad. 

Hay muchas más actividades que pueden mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Utilice su imaginación y trabaje juntos para planificar cosas divertidas que transformarán incluso las actividades diarias más mundanas en recuerdos especiales que durarán toda la vida.   

Vivimos en una realidad sin igual en la historia humana, ante el prolongamiento de los años de vida, surge y crece el segmento poblacional de nuestros adultos mayores, ellos, los ancianos de hoy son realmente pioneros, con ellos exploramos por todos nosotros, los que ya llegamos o van a llegar a esta bella edad, lo que podría significar el futuro real de la humanidad. Con ellos nos enfrentamos como individuos, como sociedades y como la iglesia a un territorio verdaderamente desconocido como lo es el envejecer.

La obsesión del mundo por el aspecto joven hace que cada mañana, en cada casa, la gente se mire en sus espejos de baño, de sala, etc. en busca de signos de la edad. No hay una línea o una mancha que se pase por alto. Nos tememos la aparición de esas pequeñas líneas en las comisuras de la boca y los ojos, para luego consolarnos con el pensar que, en realidad, son apenas perceptibles.    

Pero ¿Por qué engañarnos?

Todos sabemos la verdad… Todos Estamos Envejeciendo... Cada día a día se es más viejo… nadie lo va a parar, es parte del plan de Dios.  

Bueno es que dejemos de lado nuestras inseguridades y nos tomemos el tiempo suficiente para preguntarnos, preguntar e investigar: ¿Cuáles son las arrugas ¿De dónde provienen y? ¿qué significan? Tal vez si las entendiéramos mejor, podríamos temer que sean menos y preparar y/o prepararnos para un futuro mejor.


viernes, 21 de abril de 2017

Otra Etapa Del Desarrollo Humano: La Vejez



El envejecimiento de la población es una realidad nueva en la historia de la humanidad. Queramos o no, es un reto que hay que afrontar, en estos años más que nunca en la historia humana, es posible llegar a viejos y hay que envejecer correctamente.

Sin embargo, la vejez se contempla culturalmente como una realidad que afecta a un segmento de la población global. Los ancianos se estructuran como una categoría independiente del resto de la sociedad.  

Desde que se visualizó este envejecimiento, las diferentes áreas sociales, estudiosas y culturales, empezaron a hacer sus elucubraciones definitorias y hoy nos encontramos con distintas concepciones de vejez.

Hay una vejez cronológica que en realidad se basa en la edad del retiro del ámbito laboral, entonces decimos que a partir de los 65 años se es viejo.

Existe una vejez funcional que utiliza viejo como sinónimo de incapaz o limitado. Esto es erróneo pues la vejez no significa incapacidad y hay que luchar para la erradicación de la idea de que el viejo es funcionalmente limitado.

Como cristianos, partimos de la premisa que Dios hace las cosas perfectas cabe entonces preguntarse ¿creo Dios a los ancianos imperfectos? O pensando más activamente podríamos cuestionar ¿Qué quiere Dios con lo ancianos? ¿para que los hizo? ¿Qué debo hacer yo, como cristiano?

La vejez como cualquier otra edad posee su propia funcionalidad, las barreras a la funcionalidad de los ancianos surgen con frecuencia de las deformaciones y mitos sobre la vejez más que de reflejos de deficiencias reales. Pareciese ser que el hombre de esta época, tremendamente inventivo y activo, ha perdido la percepción de la placidez, del descanso, de la contemplación y se ha segado en el materialismo como base del progreso.  

Pero si queremos encontrar una concepción de la vejez más equilibrada, podemos reconocerla como una etapa vital, basada en el reconocimiento que el transcurrir del tiempo produce efectos en la persona, la cual entra en una etapa distinta a las vividas anteriormente, semejante a otras etapas vitales como pueden ser la niñez, la adolescencia. La vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social.

La Gerontología es de interés para toda la sociedad. Para el que envejece y para el profesional que le ayuda a envejecer correctamente. Se desarrolla como una nueva dimensión de varias ciencias y de varias profesiones, sobre todo en el campo de lo social y de la salud. Cada una define la vejez desde sus puntos de vista y tienden cada vez más a trabajar en equipos interdisciplinarios para trascender lo más posible las perspectivas propias de cada especialización. Solamente con la complementariedad de las diversas disciplinas podremos englobar la totalidad de estos fenómenos y descubrir su unidad y estructura dinámica.  

Generalmente tratamos a los viejos como niños, escuchamos sus preocupaciones con la candidez con que sabemos escuchar a los infantes; pero, sin embargo, una buena relación con ellos tendría que permitirles y propiciarles ser más de lo que expresan de sí mismos, porque esto les permitiría vivir la relación que tenemos con ellos como una relación de crecimiento, muy contraria a la dependencia que actualmente desarrollamos y fomentamos.

Otro de nuestros errores en el trato con los mayores es esa tendencia por identificar a los ancianos por lo que han sido o hecho: "empleado jubilado de...", "vivía en.…", "tiene tres hijos", etc. De esta manera no reconocemos en ellos la existencia de una gran riqueza todavía por expresarse, es como si en sus realizaciones pasadas se agotara su existencia. Y lo más criticablemente triste, es como si lo etiquetáramos con un “Listo Para Morirse”  

Los inquietos de este mundo, no importa si se es viejo como yo o jóvenes como mis hijas, debemos plantearnos la necesidad de lograr una definición de la ancianidad desde el punto de vista del principal interesado, del que está envejeciendo. Para mejorar la calidad de vida de los mayores es necesario comprender qué significa ser viejo, cómo se ven los viejos a sí mismos y cómo ven su vida.

Ya basta que otras edades traten de pensar por los viejos, ellos son la biblioteca cultural de toda sociedad, quienes más que ellos para plantear su presente y futuro.

La capacidad de establecer una relación de calidad con las personas mayores no es el fruto de técnicas ni métodos, es el reflejo de la calidad de persona humana de aquel que interviene, al igual el arte de ser viejo depende del modo como una persona se sitúa frente al devenir personal.

La vida se desarrolla expresándose, de ahí el valor y ecuanimidad del principio de libre expresión, cada anciano debe encontrar su lugar y su modo de expresión y nuestra ayuda desde la Gerontología debe tener como objetivo favorecer a su devenir personal.

Debemos de transformar nuestro entendimiento (como lo plantea la Biblia) y entender que aún en tiempo de vejez, el crecimiento personal es posible, porque la personalidad puede aún encontrar cómo expresarse y es la relación interpersonal la que ofrece la posibilidad de comunicación y está en nosotros ofrecerles a nuestros ancianos, el terreno donde desarrollarse.

Cuando el adulto mayor se acerca a nosotros, es importante mantener una actitud que nos permitan aproximarnos a su realidad, conocer su relación con su familia, comunidad y entorno. El saber cómo él se ve, es de suma importancia.

Es fundamental saber con cuanto capital social y relacional cuenta. Recordemos que en la vejez hay un empobrecimiento de la calidad y cantidad de los miembros de la red social o grupo social de pertenencia y que la incumbencia socio-afectiva y cognitiva está relacionada con estas redes familiares y sociales que la facilitan y potencian.

Está en nosotros armar las estrategias necesarias que le permitan recuperar esas competencias que le darán una mejor calidad de vida.  

Está en nosotros ofrecer nuevos modos de participación social, revalorizar las redes familiares y sociales que los arrancarán del anonimato y fortalecerán su identidad.  

Pero sobre todo está en nosotros devolver esa dignidad meritoriamente ganada por los ancianos, ellos son nuestros sabios y recuerda: “Siembra tu semilla en la mañana, y no te des reposo por la tarde, pues nunca sabes cuál siembra saldrá mejor, si esta o aquella, o si ambas serán igual de buenas” Eclesiastés 11:6


viernes, 14 de abril de 2017

Alegrémoslos



Por desgracia, el envejecimiento tiende a dar, quizás razonablemente, razones a las personas para sentirse descontentos y gruñones. Hay muchas fuentes potenciales de mal humor en un anciano. Pueden sufrir de dolor físico y emocional que los pueden conducir a un comportamiento brusco. Perder amigos de toda la vida por la enfermedad o la muerte es deprimente para la mayoría de la gente. Problemas de memoria y problemas cognitivos son frustrantes e incluso aterradores. Además, no es fácil cambiar papeles; ellos se ven forzados a renunciar a la función de padres y dejar que su hijo adulto tome decisiones por él.

Es natural que quienes tenemos la bendición de tener en nuestras familias y/o amigos cercanos que ya son de tercera edad, tratemos de levantar el estado de ánimo de ellos. A veces se tiene éxito, a veces se falla, pero rara vez duele. Rara vez es la palabra clave, aquí. Antes de ofrecer algunas sugerencias que pueden ayudar, quisiera recordarles que sean sensibles a los signos de ansiedad, dolor adicional o miedo. Quieres alegrar a la gente, no obligarlos a fingir son felices solo por agradarte.

Algún consejo para aumentar el ánimo de un adulto mayor sé que nos vienen bien:

1. Escucha y aprende.
Vivimos en una sociedad que, en lugar de valorar la sabiduría ganada de los ancianos, tendemos a ver sus debilidades. Las personas mayores no pueden dejar de ser conscientes de esta edad en todo, desde anuncios de televisión a las miradas de extraños en la calle. Es fácil para las personas mayores sentir que son invisibles o una carga. A menudo, lo más importante que podemos hacer para animar a la gente es simplemente escucharlos. Hacer preguntas pertinentes también ayuda. Puedes decir: "Dime cómo eras cuando eras pequeño", podrías alentar una historia maravillosa. Hoy en día hay varias maneras de grabar estas conversaciones y preservar los recuerdos familiares para las generaciones venideras.

2. Los recordatorios físicos de buenos recuerdos pueden traer sonrisas.
A mi abuela le gustaba bromear con las personas, especialmente con los niños. Un día solo viendo unas fotos de cuando era una señorita, le hizo sonreír y animó su día. Álbumes de fotos pueden traer sonrisas a muchos ancianos, incluso ancianos con graves problemas de memoria. Mientras más graves sean los problemas de memoria, más antiguas serán las imágenes. Esta es una actividad que puede ser contraproducente si las imágenes son más recientes que los recuerdos retenidos, porque la frustración podría ser el resultado final. Sin embargo, la mayoría de la gente de la que yo escucho dicen que los viejos álbumes fotográficos de los años de los adultos jóvenes de un anciano, pueden fomentar un sentido de pertenencia e incluso alegría.

4. Juegos y actividades compartidas.
El aburrimiento es a menudo la causa de humor gruñón. Cuando las personas tienen demasiado tiempo para pensar acerca de sus amigos perdidos, las actividades que ya no pueden disfrutar y su dolor físico, pueden caer en una depresión emocional. Echa un vistazo a Internet para sitios que se especializan en juegos para ancianos y juega, si es necesario cómprale una Tablet o una PC a tu anciano. Tenga cuidado de no degradar a su ser querido por conseguir algo demasiado simple; un juego demasiado fácil lo puede hacerse sentir insultado y/o demasiado difícil, puede sentirse frustrado. Sobre todo, no ponga juegos para infantes, su ser querido puede tener un recuerdo defectuoso, pero él o ella sigue siendo un adulto.

5. Algunas personas no son felices a menos que sean infelices.
Si el anciano era del tipo que le encantaba quejarse cuando él o ella era más joven, es probable que no cambie esa tendencia ahora. Algunas personas son más felices si pueden hablar acerca de lo imposible que todo el mundo es y cómo nadie hace nada bien. En ese caso, su única opción es cambiar su propia actitud. Que se quejan, no tome esas quejas personalmente. Dígale estar de acuerdo en que la gente es terriblemente desconsiderada. No acepte la culpa. No discuta. Sólo deje que las quejas afloren a menos, si hay una razón para preocuparse. De esta manera, ambos pueden vivir sus vidas lo más contentos posible.

Pero… ¿Quiénes pueden auxiliar y promover esta atención a la tercera edad?

Los niños y adolescentes de la comunidad, las escuelas, las iglesias, etc. no tienen que recaudar fondos para hacer una diferencia (aunque no es ciertamente una mala idea). Las interacciones simples pueden cambiar el vivir de la tercera edad y tener un impacto duradero en la juventud.

Cuando promovemos a jóvenes para esta labor, conectamos a la juventud con la sabiduría. Les propiciamos experiencias que quedaran grabadas en sus vidas y les servirán para cuando ellos lleguen a viejos.  

Las actividades pueden ser de todo tipo, a continuación, algunas de ellas:
·         Reúna a los jóvenes en una casa y pídale a una persona mayor que les enseñe a cocinar una receta favorita.
·         Un día a la semana que dediquen diez minutos durante el día para que todos en la llamen, envíen por correo electrónico o escriban una persona mayor cocida.
·         Hacer una lista de reproducción de melodías felices para ayudar a un mayor.
·         Haga una lista de canciones calmantes para ayudar a relajar a un mayor antes de acostarse.
·         Hacer, recolectar y / o donar artículos a un centro para ancianos.
·         Intercambiar historias con ancianos locales.
·         Practicar su canto, baile u otras habilidades en un centro de la tercera edad local, si los hay.
·         Ayude a un miembro de la familia o amigo que vive lejos.
·         Ayude a un miembro de la familia o amigos de correo electrónico o de texto.
·         Enseñar a una persona mayor los conceptos básicos de para comunicarse por internet y otros medios de comunicación social.
·         Practicar habilidades de lenguas extranjeras o ayudar a enseñar una lengua extranjera.
·         Haga una tarjeta con una nota dulce dentro y désela a un mayor.
·         Ir de paseo por el parque con un mayor.
·         Atienda y ayude a la mascota de un adulto mayor.
·         Completa el trabajo de jardín para un adulto mayor.
·         Ir de compras de supermercado con una persona de la tercera edad.
·         Arregle las uñas de una adulta mayor.
·         Lea un libro a una persona mayor.
·         Dibuja o pinta cuadros para un mayor.
·         Ayudar a un mayor con su limpieza del patio.
·         Desafíe a un mayor a un juego de damas, ajedrez u otros.

¡Vea la diferencia que los pequeños actos de bondad pueden hacer en los ancianos de su comunidad!

Los hermanos que ayudan en estas actividades tienen la bendición de poder hacer realidad la Palabra de Deuteronomio 4:9 “Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparten de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos.” NVI

Bueno ahora muévete a e a quien de edad mayor vas a empezar a bendecir y no olvides que bendiciendo es como somos bendecidos.