domingo, 17 de septiembre de 2017

Atendiendo Un Adulto Mayor En La Higiene



Los seres humanos en su gran mayoría, antes de salir de casa, tenemos el cuidado de habernos bañado, llevar ropa limpia e ir presentables. ¿Por qué? Por un lado, porque comprendemos que la higiene contribuye a mantenernos sanos y por otro, porque sabemos que casi toda la gente juzga por las apariencias.  

Por lo general desde pequeños adquirimos de una forma u otra estos hábitos y nuestro Padre celestial también desea que sus siervos seamos personas limpias. De hecho, nos promete en la Biblia que se mostrará limpio “con el que se mantiene limpio” (Salmo 18:26)

¿Por qué insiste Jehová en este punto? En primer lugar, porque nos ama y sabe que es para beneficio nuestro. Y, en segundo lugar, porque la imagen que damos sus creyentes lleva a que la gente se forme una impresión de Él. Sin duda, no queremos deshonrar a Dios. Queremos glorificarlo, honrarlo. Y por eso debemos mantener impecables tanto nuestro aspecto como nuestra conducta (Ezequiel 36:22; 1 Pedro 2:12).

¿Qué motivos tenemos para conservar la limpieza? Para empezar, sabemos que Dios ama a las personas limpias. Además, nosotros lo amamos a Él y queremos honrarlo con nuestra forma de vivir. Por último, deseamos mantenernos por siempre en su amor.

No siempre este tema es de fácil trato, por el contrario, hablar con una persona mayor (anciana) acerca de la higiene es una situación delicada.

La mayoría de las personas mayores vivieron su etapa de adultos como personas sanas y fuertes que se interesaban por su apariencia o al menos se aseguraban de que permanecían limpios.

Lamentablemente, existen muchos ancianos que no pueden cuidar de su propia higiene, ni siquiera reconocer que le falta y hay que ayudarlos muy respetuosamente.

Si necesita hablar con un adulto mayor acerca de la higiene personal, asegúrese de mostrarles el respeto que merecen y ver sus limitaciones como posibles señales de advertencia sobre su salud. Ayudar con los suministros de cuidado personal y elaborar una rutina de higiene para ayudar a mantener a su ser querido tan fresco y saludable como sea posible.

·         Muestra respeto
Los ancianos no son niños, no importa cuán limitados estén en cuidarse. Recuerde esto cuando hable con un adulto mayor y haga todo lo posible para mostrar respeto y proteger su dignidad.

Dejar a alguien saber que su higiene personal es deficiente puede ser embarazoso para todos los involucrados, así que, si usted siente que la noticia es mejor comunicada por un terapeuta o profesional médico, busque uno.

No hable acerca de la higiene como que, si fuese algo fastidioso u obligatorio, podría ser contraproducente y hacer que él o ella les sea menos probable que realice actividades como bañarse, afeitarse y cambiar de ropa. En su lugar, aborde el tema en un lugar privado y deje claro que usted está preocupado y quiere ofrecer asistencia.

·         Busque señales de advertencia
Cuando la higiene en las personas mayores se descuida, puede ser una señal de que están experimentando problemas de salud. Observe y pregúntele claramente si hay razones por los que no está manteniendo los mismos estándares. Considere si podría ser que:
-        El dolor articular no le permite abrir frascos / tubos / botellas.
-        Disminución de la fuerza significa que no puede presionar hacia abajo en los aerosoles.
-        Un equilibrio inestable le mantiene fuera del baño o de la ducha.
-        Una disminución del sentido del olfato significa que no nota olores.
-        La falta de visibilidad significa que no ve claramente su apariencia.
-        Parte de una rutina de higiene pasada les causa dolor físico.
-        Si tiene problemas para recordar la última vez que se bañó.
-        Una cavidad o infección le impide practicar una buena higiene bucal.
-        Los productos de higiene que una vez favoreció no están disponibles.
-        Los medicamentos están provocando nuevos efectos secundarios.
-        La depresión significa que ya no le importa.
-        La confusión hace que las tareas de higiene no sean seguras.

·         Asistencia con suministros
Una vez que usted determine por qué un adulto mayor no se está manteniendo al día con la higiene, usted puede ofrecer su ayuda para facilitar acumular los suministros que necesitará para volver a la rutina diaria de higiene. No sólo puede reponer los productos necesarios, sino reorganizar dormitorios o baños para que todo esté a su alcance. También puede ser capaz de comprar equipos de adaptación, tales como bañera rieles (agarraderas) para ayudar a su ser querido con sus tareas. No olvide comprar:
-        Jabón, lavado corporal y/o burbujas de baño.
-        Toallitas para la cara o el cuerpo.
-        Antitranspirante o desodorante.
-        Pasta de dientes y/o enjuague bucal.
-        Productos de limpieza para dentaduras.
-        Afeitadora manual o afeitadora eléctrica.
-        Champú.
-        Gorro de ducha.
-        Toallitas personales para guardar cerca del inodoro.
-        Productos para la incontinencia.
-        Cortauñas.
-        Loción para el cuerpo.
-        Perfume o colonia.
 ·         Elaborar una rutina
Una vez que haya reabastecido todos los suministros de cuidado personal, es posible que desee elaborar una rutina con él o ella. Considere la posibilidad de comprar un calendario grande en el que puede marcar las citas en particular, por ejemplo, un viaje semanal al salón o el día de un asistente de cuidado personal, poner fechas para cuando vienen a ayudar con actividades de aseo de la casa. Coloque una lista de los números de teléfono importantes para los contactos de emergencia (médico, dentistas, amigos y familiares cercanos) cerca del calendario para que toda la información sobre salud e higiene esté centralizada.

Muestre a los adultos mayores el respeto que merecen, observe sus rutinas de higiene limitadas para determinar si hay signos de advertencia de problemas de salud, ayúdeles a conseguir y arreglando suministros de cuidado personal y elaborar una rutina para que usted y su ser querido se sientan confiados higiene personal en el futuro.

Y recuerde “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia…” Colosenses 3:23…24   





viernes, 8 de septiembre de 2017

La Comunicación Con El Anciano



Con el envejecimiento gradual de la población, nuestro contacto con los ancianos lógicamente también aumenta. En nuestra interacción con los mayores, la comunicación eficaz no sólo puede reducir los malentendidos, los conflictos y el estrés; como también es importante para mantener un estado de ánimo alegre y promover buenas relaciones interpersonales.

I. Comunicación con Ancianos

Al comunicarse con los ancianos, preste atención a los factores físicos, psicológicos y ambientales en situaciones individuales y aplique las habilidades de comunicación adecuadas en consecuencia. La reflexión, así como el arreglo del tiempo apropiado es esencial.

II. Habilidades de Comunicación

1. Escuchar
·         Escucha pacientemente con nuestros oídos
·         Entender cuidadosamente con nuestro corazón
·         Comprender el significado oculto con nuestra mente

2. Técnicas de Conversación y Uso del Lenguaje

Técnicas en conversación
·         Velocidad apropiada y tono de hablar:
-        Ajustar la velocidad y el tono de la conversación según la necesidad del anciano
-        Hablar con ancianos con demencia con un ritmo más lento; mientras habla en voz alta con los ancianos con problemas auditivos, sea cauteloso con el tono para evitar el malentendido de que estaban siendo reprendidos
·         Cuestiones apropiadas:
-        por ejemplo, utilizar preguntas dirigidas para obtener la respuesta de "sí" o "no" de los ancianos
·         Dar a otros la oportunidad de hablar:
-        Evitar la dominación de la conversación, animar a los ancianos a tomar un papel activo en lugar
·         Cambie los temas hábilmente:
-        Hacer uso de los objetos circundantes para cambiar el tema cuando el anciano encontró la conversación poco interesante
-        "¿Quién te compró este vestido especial?"

Uso del lenguaje
·         Utilice palabras simples y concretas
-        Por ejemplo, "tomar una fruta después de cada comida" para reemplazar "tomar más fibra"
·         Utilice frases cortas y sencillas
-        por ejemplo, un mensaje en cada oración

3. Técnicas de comunicación no verbal

-        Actitud: ser amable, efusivo, sincero y respetuoso, evitar ser paciente interno, indiferente o despectivo
-        Contacto con los ojos: mantener el contacto visual
-        Expresión facial: reflejan diferentes estados de ánimo
-        Postura y gesto: p. Ej. Asintiendo con la cabeza, movimientos apropiados, colocación apropiada de sillas
-        Tacto: por ejemplo, tomarse de las manos, acariciar la mano, abrazar (Precaución: al aplicar la habilidad del tacto adecuadamente, teniendo en cuenta el sexo del anciano, y su relación con él / ella)
-        Uso de diagramas y objetos reales: Por ejemplo, para pedir a un anciano con discapacidad de la función del lenguaje para tomar un baño, hacer uso de la imagen de una ducha
 
III Uso de habilidades apropiadas bajo diferentes situaciones
 

Factores Influyentes
Habilidades de Comunicación

Aspecto
Físico

Auditivo
·         Deterioro en la audición

Visión
·         La catarata y la miopía son problemas comunes

-        Habla en voz alta
-        Habla con un ritmo más lento
-        Anime al anciano a usar un audífono apropiado
-        Utilice gestos y expresiones faciales
-        Utilice diagramas o anote el mensaje para que el anciano lea.
-        Introducir el medio ambiente y las personas


Aspecto
Psicológico

Estoy pensando
·         Diferencias en el modo de pensar, prejuicios

Humor
·         - Puede afectar la calidad de la comunicación

-        Reacción y confirmación inmediatas para reducir malentendidos
-        Intercambio de opiniones para llegar a un acuerdo
-        Tenga cuidado de si su opinión es lógica y basada en la razón
-        No permita que las creencias ilógicas afecten su juicio y análisis
-        Preste atención al humor del otro
-        Ser considerado y calmar las emociones


Aspecto
Ambiental

Perturbaciones
·         Afectará la concentración

Privacidad
·         Especialmente importante cuando se trata de temas personales o confidenciales

Adecuación del tiempo
·         Puede facilitar la claridad en la comunicación


-       
-Reducir el ruido y las perturbaciones en el medio ambiente
-        Proporcionar un ambiente cómodo
-        Mantener la privacidad para proporcionar una sensación de seguridad
-        Acuerdo de tiempo apropiado

Al comunicarnos con los ancianos, debemos tratar de ser comprensivos y ser hábiles de expresarnos. El efecto de la comunicación es el resultado de la influencia mutua, al igual que un espejo. El logro de una buena comunicación depende del esfuerzo de ambas partes.

Si usted es creyente debe tomar en cuenta la paciencia, de la que podemos decir: Margaret Thatcher dijo una vez, “Soy extraordinariamente paciente, con tal que al final me salga con la mía.” Cuando todo sale a nuestra manera, es fácil mostrar paciencia. Pero a veces tratar con ancianos puede ser una verdadera prueba de paciencia. Algunas personas piensan que tienen el derecho de enojarse ante las pruebas y aquello que les irrita.

La Biblia alaba la paciencia como un fruto del Espíritu (Gálatas 5:22) el cual debe ser producido por todos los hombres (1 Tesalonicenses 5:14). La paciencia revela nuestra fe en los planes, la omnipotencia y el amor de Dios.

¿Cómo demostramos que la paciencia es una característica de nuestras vidas en Cristo?
Primero, dando gracias a Dios. Usualmente, la primera reacción de una persona es “¿Por qué a mí?,” pero la Biblia dice que nos regocijemos en la voluntad de Dios (Filipenses 4:4; 1 Pedro 1:6).
Segundo, buscando Sus propósitos. Algunas veces, Dios nos pone en situaciones difíciles con el fin de testificar. Otras veces, Él puede permitir una prueba para la santificación del carácter. El recordar que Su propósito es para nuestro crecimiento y Su gloria, nos ayudará en la prueba.
Tercero, recordando Sus promesas, tales como la de Romanos 8:28 que nos dice que “…todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados.” Ese “todas las cosas” incluye las cosas que prueban nuestra paciencia.